martes, 24 de julio de 2018

EL SEGUIDOR DE JESÚS.


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EL SEGUIDOR DE JESÚS TIENE QUE TENER CLARO ¿QUIÉN ES SU ENEMIGO? TE LO PRESENTO: EL PODER.

            Es necesario definir con claridad qué se entiende bajo este término (desde una óptica cristiana) apoyada en el Evangelio de Marcos.

           El poder puede definirse de modo muy general como la posibilidad de imponer la propia voluntad sobre la conducta de otros (Weber). Se trata, pues, de un dominio que impone sumisión.

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           Los instrumentos del poder son tres:

1) La capacidad para intimidar, que usa la violencia y la coacción y amenaza como castigo.

2) La capacidad de recompensar, que compra la adhesión con la promesa de estima, riquezas u honores, explotando la ambición de los otros y su deseo de seguridad.

3) La capacidad de persuadir, que inculca una ideología que exalta el poder y presenta la obediencia y la sumisión como un bien deseable; se aureola de autoridad en el saber y en el obrar, y explota la ignorancia o la falta de criterio y espíritu crítico.

        La sumisión por temor (1) hace cobardes; la sumisión por ambición (2) hace despreciables; la sumisión por ignorancia o falta de espíritu crítico (3) hace infantiles, gregarios.

         Los tres instrumentos se combinan de maneras muy diversas. El gran triunfo del poder está en hacerse venerar e incluso amar por aquellos que oprime.

         Hay que distinguir el poder de la autoridad; brevemente, puede oponerse de la manera siguiente:

         Poder: Dominio basado en el temor (violencia), en la ambición (recompensa) o en la credulidad y falta de espíritu crítico (persuasión). Impone la sumisión; mantiene o aumenta la desigualdad entre el poderoso y los súbditos.

        Autoridad: Servicio basado en la competencia personal (carisma). Lleva a la maduración de los otros y va haciendo disminuir la desigualdad.

       Fuente de poder es, en primer lugar, la personalidad del líder, que puede imponerse por la fuerza física, por su capacidad intelectual, por su elocuencia o por la impresión que da de seguridad o certeza.

      Una segunda fuente de poder es la riqueza, que hace a otros dependientes del poderoso, que puede sobornar o comprar voluntades.

      La tercera, de importancia decisiva, es la organización, con la que el poder se mantiene mediante la fuerza (policía y ejército) o mediante la persuasión (aparato de propaganda y difusión de su ideología).

        Muchos de estos aspectos del poder aparecen en el evangelio de Marcos, referidos sobre todo a la institución religiosa judía; en menor medida, a los poderes civiles. La insistencia de Mc sobre el poder y dominio ejercidos por la institución religiosa judía se debe al gravísimo abuso de que ésta utilizase el nombre de Dios para justificar su ideología y su opresión sobre el pueblo.

           La violencia del poder religioso se manifiesta en el evangelio en los propósitos de eliminar a Jesús (3,6; 11,18; 14,1), que culminan en su condena a muerte (14,64). El poder civil muestra su arbitrariedad y violencia en la prisión y muerte de Juan Bautista (6,17.27) y en la condena de Jesús a morir en cruz (15,15).

         El poder de persuasión se basaba en primer lugar en el carácter teocrático del sistema judío, que lo revestía de un halo de santidad, eficaz para encubrir su injusticia; en segundo lugar, en la veneración por el culto y el templo: aunque éste se había convertido de hecho en una empresa financiera, el pueblo se sometía sin protesta a la explotación económica que ejercía en nombre de Dios; por último, en el prestigio de los letrados y en el carácter divino que atribuían a la tradición que ellos habían ido creando. La facción farisea disponía además de una organización muy eficaz, la institución sinagogal, a través de la cual, y mediante la predicación, instilaba en el pueblo su ideología. Esta facción marginaba sectores del pueblo (1,39-45; 5,24b-34), infantilizaba a los fieles en el legalismo (3,1-5; 5,21-24a) y, gracias al prestigio de los letrados, los dominaba hasta el punto de hacerles negar su propia evidencia (6,1b-6).

             Jesús es todo lo contrario. Rechaza el liderazgo de poder (1,25.33.34.36-38; 3,9-11) y previene a los suyos contra toda ambición de rango o ejercicio de poder dentro de la comunidad (9,35; 10,42-45). No presenta resistencia cuando van a prenderlo (14,48s). No se impone a sus discípulos, los trata como amigos (2,19) y, a sus seguidores en general, los considera familiares suyos (3,35). En lugar de dominar, Jesús pone su vida al servicio de los demás y hace del servicio el rasgo distintivo de sus seguidores. Al crear el nuevo Israel ("los Doce"), le da una misión universal al servicio de la humanidad (3,14-15), eliminando de él la aspiración hegemónica propia del judaísmo.

            Para emancipar al pueblo del dominio ideológico que sufre, le enseña, despertando su espíritu crítico (1,22), y ofreciéndole criterios para juzgar la realidad de sus dirigentes (12,38-40). Se enfrenta con los que oprimen al pueblo y restaura la integridad de los oprimidos permitiéndoles su desarrollo personal (3,1-7a). Ofrece su alternativa a los marginados por el sistema (5,24b-34).

        Jesús, por tanto, contrapone a la ideología del poder un ideal de igualdad para los hombres y los pueblos, que excluye toda discriminación y fomenta la solidaridad entre ellos. Quiere que el hombre sea libre y autónomo (2,11-12.18-22.23-26) y que actúe por convicción personal (1,43), no por imposición de códigos o sistemas (2,28; 7,1-5).

        La sociedad propone como medio de realización humana la integración en el orden establecido, religioso o civil, recabando la sumisión a ese orden. Jesús, por el contrario, propone como ideal la plenitud humana, el despliegue de las potencialidades del hombre, que éste va alcanzando a medida que está movido por su Espíritu. De este modo, el seguidor de Jesús es el que hace del amor que comunica vida su única norma de conducta, sin temor a la hostilidad que esto provoque contra él por parte de los sistemas de poder y sus ideologías.

EVANGELIO DE MARCOS:

JUAN MATEOS - FERNANDO CAMACHO.
EL EVANGELIO DE MARCOS
ANÁLISIS LINGÜÍSTICO Y COMENTARIO EXEGÉTICO VOL.1
EDICIONES EL ALMENDRO.
FUNDACIÓN ÉPSILON.

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