miércoles, 30 de noviembre de 2016

DESDE CUANDO LA NOVIA SE VISTE DE BLANCO.


El pintor Adrien Moreau retrata en el cuadro
Tras fa boda una tipica ceremonia nupcial del siglo XVI
El origen de esta costumbre se halla en la Roma clásica, donde las novias se casaban con la misma túnica blanca que se ponían a diario, aunque también usaban un velo color púrpura adornado con una corona de flores. 

El blanco, sin embargo, no perduró pues posteriormente varió según épocas y regiones. En la Edad Media, sólo se ponían vestidos de novia las mujeres de la realeza, pues ellas tenían los medios, y optaban a menudo por el rojo bordeado de intenso color oro como símbolo de reafirmación y  poder.


La ropa habitual y acaso un velo eran la única licencia que se podían permitir las plebeyas en el día de su boda. Y lo mismo ocurrió durante el Renacimiento, tiempo en que para las damas de abolengo no era el color lo que contaba, sino el bordado a base de piedras preciosas, perlas y diamantes.

En el siglo XVIII, se pondrían de moda los colores pastel, y la popularidad definitiva del blanco comenzaría en 1840, año en que tuvo lugar la boda de la reina Victoria de Inglaterra con Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha. 

 La foto de la real pareja, con la soberana enfundada en el vestido blanco que ella misma escogió, tuvo un enorme eco mundial y reinstauró la moda de dicho color. Así, el blanco vino a significar la pureza y la virginidad, valores que antes representaba el azul.

martes, 29 de noviembre de 2016

LA DIABLESA DE ÍMOLA.


                A finales del siglo XV, en uno de los momentos de máxima tensión en la Italia renacentista, donde papas, condotieros, duques y otros hombres poderosos pugnaban por su hegemonía política y económica, una mujer luchó con fiereza para defender sus derechos y los de su hijo. A pesar de haberse emparentado con un pontífice, Caterina Sforza. que así se llamaba la dama, pasaría a la historia con apodos tan elocuentes como "la diablesa encarnada", "la vampiresa de la Romaña" o "virago cruelísima".


               Caterina Sforza había nacido en 1463 de una de las muchas relaciones extramatrimoniales de Galeazzo Maria Sforza

, duque de Milán. Su madre era Lucrezia Landriani, esposa del cortesano  y fiel amigo de Galeazzo, Gian Piero Landriani. A pesar de su condición de hija ilegítima, Caterina fue educada como una más de la familia Sforza y fue integrada en la política matrimonial de la familia que gobernaba en Milán.


               Caterina era todavía una niña cuando la casaron con un sobrino del Papa Sixto IVJerónimo Riario.. La pareja recibió distintos títulos y tierras. El más importante fue el ducado de Ímola, territorio que el papa concedió a su sobrino Jerónimo y a su esposa. El casamiento concertado dio como resultado un matrimonio feliz, como la gran mayoría de los enlaces políticos. Caterina, que tuvo cuatro hijos con Jerónimo, tuvo que soportar sus constantes infidelidades.


           En 1484 fallecía Sixto IV y ocupaba la butaca pontificia Inocencio VIII . Con el cambio, los regalos territoriales del tío de su marido se vieron amenazados pues cabía la posibilidad de que Inocencio VIII no aceptara como legales tales donaciones. Como el nuevo papa quería recuperar para la Iglesia los dominios de Ímola, Caterina, que entonces se encontraba en un avanzado estado de gestación, no dudó en llegar hasta el Castillo de Sant´Ángelo en Roma para defender sus derechos y los de su marido sobre el territorio cedido por el anterior papa.

               La condesa no solo consiguió mantener Imola, sino que ganó la plaza de Forlì.

               Cuatro años después, su marido era brutalmente asesinado. El futuro de Caterina y sus hijos se complicó cuando fue acusada de haber participado en el complot para acabar con la vida de Jerónimo y fue hecha prisionera. Entonces sus enemigos no se podían imaginar que se enfrentaban a algo más que a un duquesa viuda. 

              Caterina logró escapar, recuperar sus dominios y convertir a su hijo mayor, Octavio Riaro, en el nuevo señor de Imola y Forlí.

               El año 1492 marcó otro de los episodios violentos en la vida de la duquesa Sforza. Muerto Inocencio VIII, llegaba al trono vaticano el segundo papa Borgia, Alejandro VI . Con él, y su poderosa familia, Caterina no lo tendría nada fácil. El nuevo pontífice declaró ilegítimos sus derechos territoriales. La guerra iba a ser la única salida, un conflicto armado en el que sus tropas deberían enfrentarse a uno de los ejércitos más poderosos del momento, el liderado por Cesar Borgia, hijo del papa, un auténtico genio militar.

             En el campo de batalla las fuerzas pontificias fueron ganando terreno con facilidad. La duquesa no vio otra salida que recurrir a sus conocimientos de alquimia para urdir el asesinato del papa. Mediante cartas meticulosamente impregnadas de veneno, Caterina intentó acabar con Alejandro VI. Pero ni sus misivas ni sus tropas consiguieron doblegar el poder de los Borgia.

             El atentado fue descubierto y Caterina nombrada enemiga eterna del Vaticano, donde se la conoció desde entonces como "la diablesa de Imola". Recibió el nuevo siglo con la caída de Imola y el cautiverio. César Borgia no tuvo ninguna piedad con su prisionera, a la que humilló y encerró en un sótano.


             Gracias a la mediación francesa, Caterina Sforza fue liberada. Pero no tenía donde ir. Sus dominios habían sido tomados por la familia Orsini y Caterina terminó sus días en un convento de Florencia.

lunes, 28 de noviembre de 2016

LA DANZA DEL SOL.



 


La Danza del Sol es una ceremonia espiritual practicada desde hace siglos por algunas de las Naciones Indias Norteamericanas. Cada tribu tiene su propia forma de realizar el ritual, aunque la mayoría de ellas tienen cosas en común tales como la danza, el canto o el rezo. También es común tocar tambores y realizar ayuno. En algunos casos el ritual incluye un tipo de piercing que consiste en introducir en el pecho, los brazos o la espalda un hueso afilado produciendo un desgarro en la piel. En muchas de las Danzas del Sol que se realizan a lo largo del continente americano se considera irrespetuoso tomar fotos, para favorecer la privacidad de los participantes.


Danza del sol cheyenne.


Los primeros occidentales que conocieron esta ceremonia se sorprendieron sobre todo por la práctica del piercing que consideraban una brutalidad. La explicación más común a esto, desde el punto de vista de los danzantes, es que se trata de una ofrenda de carne, entregada como parte de un rezo para pedir por la familia o la comunidad. Los ancianos indígenas explican como, para la mente occidental, es difícil comprender un acto como la ofrenda de carne. Según ellos, no supone ningún sufrimiento para quien lo realiza, sino que se trata de un acto generoso de entrega y comunión con Dios y lo sagrado.


El gobierno de Canadá prohibió algunas de las prácticas de la Danza del Sol durante el Siglo XVII, y los Estados Unidos hicieron lo mismo en 1904. En la actualidad esta ceremonia sagrada es de nuevo completamente legal (desde la presidencia de Jimmy Carter en los Estados Unidos).

Aunque es originaria de Norteamérica, actualmente se practica, además de en EE. UU.México y Canadá, en países americanos más al sur como Brasil, y otros. El diseño de la ceremonia ha sido conservado por los chamanes fiel al original durante siglos, si bien hoy en día es una ceremonia espiritual abierta, en la que participan tanto indígenas como no indígenas. Es habitual también que haya danzantes de diversas nacionalidades, continentes y razas, como reflejo de la expansión que desde los años 90 está teniendo la cultura espiritual de los nativos americanos en todo el mundo, muy similar a la que se produjo dos décadas antes con el Budismo desde Asia hacia occidente.

domingo, 27 de noviembre de 2016

LA CRUZADA DE LOS NIÑOS.


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La Cruzada Infantil o Cruzada de los Niños es el nombre de un conjunto de acontecimientos ficticios y reales sucedidos en 1212, la cual se sucedió tras la Cuarta Cruzada, que algunos historiadores integran como sucesos posteriores de ésta, sucesos que combinan algunos o todos de los siguientes elementos: visiones de un muchacho alemán o francés, la intención de convertir pacíficamente musulmanes a la cristiandad, niños que marchan hacia el sur de Italia y la venta de niños como esclavos. Existen muchos testimonios contradictorios y los hechos reales son aún objeto de debate entre los historiadores.


La versión tradicional



La versión tradicional de la Cruzada Infantil comprende acontecimientos con referencias similares. Un niño dice que ha sido visitado por Jesucristo, el cual le ordena escribir de su puño y letra unas cartas que debe entregar al rey francés en las que se afirma que éste debe dirigir una nueva cruzada para recuperar Jerusalén. El niño entrega las cartas y se vuelve a su pueblo. El rey se toma a broma esas cartas.

El niño recibe una segunda visita de Jesucristo, que ahora le encomienda liderar él mismo una cruzada hecha por niños hacia la ciudad de Jerusalén, la cual caerá en manos cristianas por la pureza y bondad de sus almas. Le dice también que no debe temer por el mar, ya que se abrirá como ya ocurrió con Moisés.

Al mismo tiempo, un niño alemán asegura que también ha sido mandado por Jesucristo en la misma empresa y reúne a un número bastante menor de niños alemanes.

De 20.000 a 30.000 niños se les unen y marchan hacia Niza (en el sur de Francia). En su camino llegan a ciudades y pueblos, y arrasan con la comida que encuentran. Más de la mitad de los niños en su camino hacia Niza deserta y la otra mitad muere de hambre.

Finalmente llegan a Niza menos de 2000 niños y 200 adultos. Para que se abra el mar se pasan dos semanas rezando desde que sale el sol hasta que se oculta; sin embargo no ocurre nada. Dos mercaderes les ofrecen siete barcos para cruzar el mar hasta Tierra Santa. Los niños suben a bordo de los barcos y zarpan. En Cerdeña se hunden dos barcos. Los otros cinco llegan a tierras de Alejandría (Egipto), donde los 2000 niños son vendidos como esclavos por los dos mercaderes que les habían prestado los barcos. Ese es el fin de la Cruzada.

Algunos historiadores dicen que no se trataba de niños sino de personas ya adultas. Otros indican que un niño francés llegó a adulto y regresó a Francia convertido en sacerdote, por eso se conoce la historia.


Versiones modernas



De acuerdo con recientes investigaciones, se ha encontrado que existieron dos movimientos de gente (de todas las edades) en 1212 en Alemania y Francia, cuya similitud pudieron inspirar a los cronistas para elaborar el mito.


En el primer movimiento, Nicolás, un pastor de Alemania, condujo a un grupo a través de los Alpes hasta Italia a principios de primavera. Alrededor de 7000 hombres llegaron a Génova en agosto. Sin embargo, sus planes no fructificaron, pues las aguas no se abrieron a su paso, y la comitiva se desbandó. Algunos emprendieron el camino de vuelta a casa, otros fueron a Roma, y los restantes pudieron haber seguido el curso del Ródano hasta Marsella, donde fueron probablemente vendidos como esclavos. Pocos llegaron a sus casas, y ninguno llegó a la Tierra Santa.

El segundo movimiento fue conducido por un «pastorcillo» llamado Esteban de Cloyes cerca del pueblo de Châteaudun que aseguró en junio que portaba una carta de Jesús para el rey de Francia. Atrajo a un grupo de 30.000, con los que fue hasta Saint-Denis, donde se dijo que obró milagros. Bajo las órdenes de Felipe II de Francia o el consejo de la Universidad de París, la multitud fue enviada a casa, y muchos de ellos efectivamente volvieron. Ninguna de las fuentes de la época menciona plan alguno de ir a Jerusalén. Las investigaciones recientes sugieren que los participantes no eran niños o, al menos, no tan jóvenes.


A principios de la década de 1200, grupos de vagabundos aparecieron en Europa. Eran gente desplazada por los cambios económicos, que forzaron a muchos campesinospobres del norte de Francia y Alemania a vender sus tierras. Estos grupos eran denominados pueri (del latín, «chicos, niños») de forma condescendiente, de la misma forma que el pueblo de las áreas rurales de los Estados Unidos son llamados «chicos del campo». Esto trajo como resultado estas bandas de hombres pobres que se unían en una protesta religiosa que transformaba su vagar forzoso en una misión religiosa. Los pueri marcharon, siguiendo a la Cruz Cristiana y asociándose con el viaje bíblico de Jesús. Esto, sin embargo, no era el preludio de una guerra santa.

Años más tarde, los cronistas leyeron los testimonios de estas procesiones y tradujeron el término pueri como «niños» sin entender su significado original. Así nació la Cruzada Infantil. La historia resultante ilustra como lo fuertemente arraigado que estaba el concepto de cruzada en aquel tiempo— los cronistas asumieron que los pueri debían haber sido cruzados, y en su inocencia buscaron volver a la fundación de las cruzadas características de Pedro el Ermitaño y encontraron la misma clase de destino trágico.

Según Matthew Paris, uno de los líderes de la Cruzada Infantil, pasó en 1251 a ser «La Maître de Hongrie», el líder de la Cruzada de los Pastores.


Fuentes



De acuerdo con Raedts sólo hay unas 50 fuentes de la época que mencionan la cruzada, ya sea en unas pocas frases o media página. Raedts las categoriza en tres tipos dependiendo de cuando fueron escritas: las escritas en 1220, las escritas entre 1220 y 1250 (los autores podrían haber estado vivos en la época de la cruzada y escribir sin embargo sus memorias mucho después), y las fuentes escritas tras 1250 por autores que recibieron su información de una o dos generaciones anteriores. De estos, Raedts no considera que las fuentes posteriores a 1250 muy fiables y, de las anteriores a 1250, sólo concede credibilidad a 20. Sólo en las últimas narraciones categorizadas como no fiables es donde se habla de la «cruzada infantil», por autores como BeauvaisRoger BaconTomas de CantimpreMatthew Paris y muchos más.

Estudios científicos


Anteriormente a Raedts, hubo sólo unas pocas publicaciones científicas que investigaron la Cruzada Infantil. La primera fue realizada por el francés G. de Janssens (1891) y el alemán R. Röhrich (1876). Ambos analizaron las fuentes pero no analizaron el relato. El medievalista americano D. C. Munrol (1913-14) proporciona, de acuerdo con Raets, el mejor análisis de las fuentes y fue el primero que proporcionó un informe convincente de la Cruzada sin leyendas.3 Posteriormente, J. E. Hansbery (1938-9) publicó una corrección de la obra de Munro, pero desde entonces ha sido desacreditada por haberse basado en una fuente no fiable1 el psiquiatra alemán J. F. C. Hecker (1865) dio una interpretación original de la cruzada, pero se produjo una polémica sobre «enfermizo emocionalismo religioso» que desde entonces ha sido desacreditada.

P. Alphandery (1916) publicó sus ideas acerca de la cruzada por primera vez en 1916 en un artículo que más tarde fue publicado en forma de libro en 1959. Consideró la cruzada como una expresión del culto medieval a los inocentes, una especie de sacrificio en el que los inocentes se entregaban por el bien de la Cristiandad; sin embargo basó sus ideas en algunas de las fuentes menos fiables.
Adolf Waas (1956) vio la Cruzada Infantil como una manifestación de la piedad caballeresca y una protesta contra la glorificación de la Guerra Santa.

H. E. Mayer (1960) desarrolló las ideas de Alphandery sobre los inocentes, diciendo que los niños eran el pueblo elegido por Dios porque eran los más pobres, reconociendo el culto a la pobreza dijo que «the Children's Crusade marked both the triumph and the failure of the idea of poverty.» (La Cruzada Infantil marcó tanto el triunfo como el fracaso de la idea de pobreza)
Giovanni Miccoli (1961) fue el primero en percatarse de que las fuentes contemporáneas no decían que los participantes fueran niños. Esto socavó los cimientos del resto de interpretaciones (excepto quizá la de Cohn).

Norman Cohn (1971) lo vio como un movimiento premileniarista en el que los pobres trataban de escapar a la miseria de su vida cotidiana.


El análisis de Peter Raedts (1977) está considerada la mejor fuente hasta la fecha sobre los muchos factores que envuelven la Cruzada Infantil.

Testimonios populares



Además de los estudios científicos hay muchas versiones y teorías populares sobre la Cruzada Infantil.

Norman Zacour en su A History of the Crusades (1962) concuerda generalmente con las conclusiones de Munro, y añade que en la época había inestabilidad psicológica, concluyendo que la Cruzada Infantil «remains one of a series of social explosions, through which medieval men and women - and children too - found release.» (Es una de una serie de explosiones sociales a través de las cuales los hombres y mujeres -y niños también- de la Edad Media encontraron liberación.)

Steven Runciman da un testimonio de la Cruzada Infantil en su A History of the Crusades.

Donald Spoto, en un libro sobre San Francisco de Asís, dijo que los monjes les llamaron niños y no vagabundos pobres porque la pobreza estaba considerada pía y la Iglesia estaba avergonzada de su riqueza en contraste con la pobreza. Esto, de acuerdo con Spoto, dio comienzo a una tradición literaria de la que originó la leyenda popular de los niños. Esta idea concuerda con las teorías de H. E. Mayer.

sábado, 26 de noviembre de 2016

LA GUERRA DE LOS OBISPOS.




¿Creen que Franco siempre estuvo a partir un piñón con el Vaticano? Al principio sí, pero el enamoramiento duró sólo hasta la elección del cardenal Montini como el papa Pablo VI. En ese momento las relaciones entre Franco y el Vaticano se enfriaron hasta menos cero, y el origen del desencuentro se situó el 7 de junio de 1941, el día en que España firmó un acuerdo con la Santa Sede por el cual Franco señalaría con el dedo a los obispos españoles que el Vaticano debería nombrar. Pablo VI pidió al dictador que abandonara tal privilegio y Franco dijo que nones. Comenzó la guerra de los obispos. 
La Santa Sede aceptó en 1941 que Franco eligiera a los obispos porque aún no se había celebrado el aperturista concilio Vaticano II. Era un año en que Iglesia y Estado se besaban en la boca, porque estaban de acuerdo en que había que volver a cristianizar España después de haberla exorcizado con la Guerra Civil. El Estado asumió la sustentación económica de la Iglesia, desde los salarios de los curas hasta la reconstrucción de los templos, desde el mantenimiento de los seminarios hasta la financiación de las misiones. A cambio, el Vaticano concedió el derecho de señalar los obispos a nombrar. 
 
Pero las cosas cambiaron tras el concilio Vaticano II y el nombramiento de Pablo VI, un papa que caía fatal a Franco porque lo consideraba un progresista. Ver para creer. Pablo VI le pidió al dictador que, de acuerdo con las resoluciones del concilio, abandonara por las buenas su privilegio de nombrar obispos. Pero Franco se negó, porque si los obispos le debían el cargo difícilmente harían oposición, dado que no todos estaban de acuerdo con cómo se estaban haciendo las cosas. 
Pablo VI lo intentó todo, incluso ofreció una visita oficial a España que Franco rechazó Y las delegaciones diplomáticas estuvieron años de idas y venidas intentando apaciguar los ánimos. No hubo forma. El papa y España se retiraron la palabra y Pablo VI decidió esperar a que Franco se muriera para salirse con la suya. Así se entiende por qué en treinta y seis años de dictadura tan católica ni un solo papa pisara este país. 

NIEVES CONCOSTRINA.

viernes, 25 de noviembre de 2016

THOMAS BECKET, EL CONTESTÓN.




 
Sólo cinco datos para resumir la historia del inglés Thomas Becket: vivió en el siglo XII, se hizo cura, se metió en política, mandó más de la cuenta y acabó en la tumba. Pese a todo, le hicieron santo. Thomas Becket murió asesinado el 29 de diciembre del año 1170. 

El rey Enrique II y él eran íntimos, y Thomas Becket acabó siendo arzobispo de Canterbury, el cargo eclesiástico más importante de Inglaterra. Pero Becket le salió respondón al monarca y la relación acabó en trifulca, porque no se ponían de acuerdo sobre quién tenía que mandar más en el país: Dios o el rey. El arzobispo salió por pies de Inglaterra y luego regresó ante
una aparente reconciliación. Pero como volvió a levantarle la voz a Enrique II, acabó pagando caros sus gritos. 

Enrique II siempre negó haber ordenado asesinar a Thomas Becket. Dijo que sólo hizo un comentario. Algo así como: «¿Será posible que nadie me quite de encima este clérigo pesado?».

Cuatro pelotas de la corte lo oyeron y se fueron a por el arzobispo. Le sorprendieron rezando en el altar de la catedral de Canterbury. Allí mismo lo asesinaron y allí mismo fue enterrado. 

El crimen indignó a los católicos ingleses y la historia corrió por toda Europa. La tumba de Becket se convirtió en lugar de peregrinación y, tres años después de su muerte, el arzobispo fue declarado santo. Los ánimos se calmaron durante un tiempo, hasta que llegó Enrique VIII, aquel rey orondo que cuando no estaba casándose o cortando la cabeza de alguna de sus esposas se entretenía en discutir con el papa de Roma. Y tanto discutió, que Enrique VIII acabó desterrando el catolicismo y erigiéndose en principal cabeza de la Iglesia de Inglaterra. ¿Quién continuaba incordiándole desde la tumba? Santo Tomás Becket. 

Enrique VIII ordenó destruir todos los sepulcros de santos católicos y quemar sus huesos, y puso especial interés en el de Santo Tomás. Se supone que aquí se pierde el rastro de los huesos, aunque todavía hoy muchos se empeñan en que los frailes de Canterbury no eran tan estúpidos como para esperar sentados a que se cumpliera la orden del rey. Que sacaron los huesos, los sustituyeron por otros y escondieron los originales. Pues vale, pero los debieron de esconder mejor que el dinero de Marbella, porque de Santo Tomás nunca más se supo.


Nieves concostrina.

jueves, 24 de noviembre de 2016

DÍA DE ACCIÓN DE GRACIAS.



         Menuda aventura en la que se embarcaron el 6 de septiembre de 1620 un grupo de disidentes religiosos ingleses camino de América. Eran peregrinos que no comulgaban con el anglicanismo oficial inglés y se dijeron, pues, mira, fletamos un barco y nos vamos a la otra punta del mundo, que allí sólo hay indios y no nos meterán el dedo en el ojo. El famoso buque Mayflower partió aquel día 6 de Plymouth con ciento dos colonos a bordo. Qué mareo de travesía.
         Los peregrinos del Mayflower se fueron a América en busca de riqueza y libertad, para que nadie les dijera cómo pensar ni en qué creer, lo cual no quiere decir que no fueran muy religiosos. Eran más que eso. Eran puritanos. Como al rey de Inglaterra, Jacobo I, no le gustaban, y a ellos tampoco les gustaba Inglaterra, llegaron a un acuerdo con la corona, el rey les dio permiso y se largaron con viento fresco y mar en calma. Dos meses duró la travesía, porque se metió el mal tiempo, hubo muchas averías y el pasaje tuvo que encerrarse en las bodegas, mareado perdido. Tenían muy claro que llegaban vivos o no llegaban, pero no iban a dar la vuelta. Fue un milagro, en el periplo sólo murió una persona.
           Tres mujeres se embarcaron embarazadas y una de ellas parió en el camino. Al niño, por supuesto, lo llamaron Océanus. Al final llegaron, pero no les interesaba desembarcar  en una colonia inglesa, porque estaría llena de anglicanos y acabarían teniendo el mismo problema que en Inglaterra. Continuaron hasta un lugar que John Smith, aquel que dijeron que fue el novio de Pocahontas, había bautizado como Plymouth. Qué casualidad, partieron de Playmouth, Inglaterra, y se instalaron en Playmouth, América.
          Los indios recibieron bien a los peregrinos del Mayflower, les enseñaron cómo cultivar allí la tierra y todos hicieron buenas migas. Meses después recogieron la primera cosecha, tan abundante, que montaron una juerga de tres días. Y esta fiesta fue la que dio origen al famoso y machacón Día de Acción de Gracias, ese que sale en todas las películas con la familia comiéndose un pavo.

NIEVES CONCOSTRINA.
HISTORIAS DE LA HISTORIA.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

UN NOBLE ESPAÑOL PARA ASUSTAR A LOS NIÑOS







Fernando Álvarez de Toledo, tercer duque de Alba se ganó a pulso la fama de implacable. No hay que negarle su genio militar y su lealtad a Carlos I y Felipe 11, que, con frecuencia, lo utilizaron como "apafuegos" de los conflictos más duros. 

En 1546 Carlos I le encomendó el ejército que saldría victorioso en la batalla de Mühlberg contra la Liga alemana. Felipe 11 le nombró virrey de Nápoles en 1566 para que expulsase a los franceses de Italia. Además de conseguirlo, entró en Roma que aún no había olvidado el famoso "saco" de 1529. Después de estos triunfos, fue enviado a Flandes, lugar casi en perpetua fricción con España, donde los herejes comenzaban a hacer de las suyas. La acción del duque de Alba debía ser, en primer lugar, represora de la sublevación flamenca, para continuar con una campaña de clemencia. La primera parte se cumplió, pero la segunda no llegó a producirse nunca. 

Una fama oscura e inmisericorde adquirió el Duque que creó el Tribunal de los Tumultos, actuando con tanta crueldad que de pronto fue denominado como "Tribunal de la sangre". Allí no se salvó nadie, ni herejes, ni sublevados. Los nobles flamencos y católicos, Egmont y Horn, fueron apresados de una manera alevosa, cuando asistían a una reunión a la que habían sido invitados, y ajusticiados sin más. Tanto fueron los desmanes y la represión efectuada que todavía perdura el recuerdo de su actuación en Países Bajos, donde las madres, para asustar a sus niños en lugar de decirles: "iQué viene el coco!" o "iQué vine el hombre del saco!" dicen "iQué viene el Duque de Alba!".

martes, 22 de noviembre de 2016

TORQUEMADA, EL MARTILLO DE LOS HEREJES.


 

                       Tomás de Torquemada (1420-1498) fue un dominico español que llegó a ser el confesor de la reina Isabel la Católica y primer inquisidor general de España. Por sus manos pasaron miles de supuestos herejes a los que se torturaba y ejecutaba por estar fuera de la religión católica.

                       Bastaba una denuncia anónima para que cualquier ciudadano sospechoso de no profesar la religión católica acabara torturado y quemado en la hoguera. Cualquiera podía ser juzgado por la Inquisición. El único requisito era que las niñas superaran los 12 años y los niños, los 14. Las cifras de asesinados y torturados por la Inquisición alcanzan cotas espectaculares. Podríamos estar halbando de más de diez mil personas ejecutadas y treinta mil torturadas a las que se aplicaron castigos severos y humillantes. ¿Cuáles eran los delitos perseguidos? Los inquisidores trataban de combatir principalmente la herejía pero también se empeñaron en perseguir la brujería, la bigamia y la usura.

lunes, 21 de noviembre de 2016

¿TODAS LAS RELIGIONES HAN TENIDO SACERDOTES?


Depende tanto de lo que entendamos por sacerdotes como de lo que interpretemos por religión. En general, puede decirse que cuando hay culto, hay oficiantes. O sea, sacerdotes. Y cuando hay sacerdotes, hay jerarquías. O sea, Iglesia. Todas las variantes del cristianismo están fuertemente jerarquizadas, y la historia de los países cristianos no se entiende sin la intervención de sus jerarcas religiosos. En Egipto formaban una casta tan poderosa que, a menudo, dictaban las actuaciones del faraón.

Los judíos tenían sus grandes rabinos. Los druidas celtas de la Galia intervenían decisivamente en todas las actividades de su comunidad. Su nombre genérico, druwid-es, está emparentado con las raíces de ver (en latín, videre) y de saber (en alemán, wissen).

Tenían Iglesia, pues elegían a un pontífice y celebraban sínodos regularmente en un lugar cercano a Troyes, en la región de Champaña-Ardenas (Francia). La jerarquía puede ser canónica y regulada por leyes estrictas, como la cristiana y la tibetana, o surgir libremente del crédito y la sabiduría de los hombres de fe, aquellos a los que se considera superiores por méritos propios. Este último caso es el de la religión musulmana, que se tiene por una religión sin sacerdotes ni estructura eclesial. Y lo es, sí. Aunque, francamente, quién lo diría al echar un vistado al país de los ayatolás. 

domingo, 20 de noviembre de 2016

UN CEMENTERIO SOLO PARA LESBIANAS.



cementerio para lesbianas
Berlín inaugura este  primer cementerio de Alemania exclusivo para lesbianas (6 de abril del 2014), un pequeño rincón de la capital germana de 800 metros cuadrados de extensión y con una capacidad de 80 plazas.
La reserva de las primeras plazas no se han hecho esperar en este cementerio, pionero en Alemania, pero con antecesores en otros países como Dinamarca y su cementerio para gays y lesbianas.
EL proyecto se ha desarrollado en una zona libre de tumbas y próxima a un parque infantil, dentro de un terreno perteneciente al cementerio evangélico Georgen Parochial, situado en una zona muy proxima a la concurrida Alexanderplatz.
La promotora ha conseguido el permiso para la construcción del cementerio de forma gratuíta, y la fundación Sappho, la cual agrupa a mujeres homosexuales de mediana edad de Berlín, ha sido la encargada de remodelar la zona asignada mediante la creación de un camino en forma de espiral que discurre por debajo de los árboles.
Opiniones para todos los gustos
“Vivimos junto  a lesbianas y queremos también ser enterradas con lesbianas” , es la frase que recoge el diario Bild según las palabras del portavoz de la fundación Sappho.
“Esa no es mi idea de integración y aceptación. Quien se tiene como parte de la sociedad en vida no debería aislarse en la muerte”, es el argumento esgrimido por el responsable de la Unión Cristiano demócrata para los asuntos de homosexuales, bisexuales y transexuales de la ciudad de Berlín, Stefan Evers, para indicar su desacuerdo con este proyecto.
¿Y vosotros que pensáis?, ¿ estáis a favor de la creación de cementerios según el colectivo al que uno pertenezca?, ¿estáis en contra?, ¿O sencillamente creéis que llegado ese momento poco importa donde acabe cada cuerpo?